Algunos amigos/as pesimistas me han comentado en ocasiones lo extremadamente idealista que soy al pensar que el machismo acabará por reducirse a la mínima expresión. Siempre les he dicho que no es algo que pueda producirse en un corto espacio de tiempo pero que las mujeres lucharon por conseguir muchas de las ventajas que ya disfrutamos hoy, se merecen que continuemos intentándolo y así lo hacemos.
Pero lo ocurrido estos últimos días, que aunque no son los únicos episodios, si han sido muy sonados, con el Alcalde de Fachado, uy perdón de Valladolid, o Dragó, al que calificaría de muchas maneras que podrían herir la sensibilidad de algún lector, me ha hecho, lamentablemente, dudar de mis razonamientos. Yo soy de esa opinión y en todos los foros en los que se plantea la cuestión la expongo. La he transmitido a mis hijos, y si he conseguido que con ellos se rompa ya un hilo, para mi es mucho, pero claro, todos o la mayoría, tendríamos que romper el hilo en algún lugar.
¿Cuando acabaremos con estos personajes si por desgracia tienen hijos que maman esa educación? y sobre todo ¿Cómo? Cuando esta gente se justifica, no ve el problema y no lo reconoce, es improbable que podamos hacerles ver que por mucho que les gusten las mujeres y piensen que nuestro uso es limitado, no son propiedad de nadie, ni objetos usables y desechables, y además, créanme, son capaces de pensar y decidir y muchas más cosas increíbles…….las conozco, por suerte, soy una de ellas y jamás respetaré a nadie de la calaña que demuestran estos entes, porque soy incapaz de llamarles personas. Por supuesto también incluyo todas las religiones y culturas que inculcan desde la infancia estas ideas retrógradas, absurdas y deleznables. No me rindo, seguiré despreciándoles en voz alta
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